Cáncer y Belleza ¿son incompatibles?

A algunas personas les puede parecer una frivolidad que nos estemos preocupando de la belleza o de estar guapas cuando nos han diagnosticado cáncer y estamos luchando para ganar la batalla pero no hay que olvidar (y muchos estudios lo avalan) que el aspecto físico puede influir a la hora de afrontar de forma más positiva una enfermedad. También es cierto que muchas pacientes a la hora de empezar un tratamiento contra el cáncer precisan de consejos y asesoramiento de temas estéticos y de cuidados físicos. ¿Por qué no incluirlos entonces en nuestros cuidados enfermeros?

El cuidado del cuerpo se refleja en la mente y por tanto en el estado psicológico en el que nos encontramos por lo que como profesionales deberíamos profundizar en los aspectos relacionados con los cambios que se producen durante la enfermedad también a nivel estético. Minimizar el cambio estético eleva la autoestima del paciente y contribuye a aumentar su calidad de vida.

gorro-invierno-marron-peq

Sabemos que tanto la quimioterapia como la radioterapia (sin olvidar la menos importante cirugía) tienen efectos secundarios que alterarán la imagen corporal y que existen pautas que nos ayudarán a disminuir los efectos negativos de estos. El cabello, las cejas y pestañas, las uñas, la piel, son aspectos que cuidados, mejoran el aspecto físico y por tanto ayudan a encontrarse mejor. Las personas que reciben tratamiento para su cáncer pueden adaptar algunos consejos para mejorar su imagen física. Es importante también contar con la ayuda de esteticistas y peluqueros especializados en el tema que nos ayuden en el proceso de curación.

Algunos consejos son generales para todos como: usar una crema protectora de sol con un filtro solar alto (SPF50) durante el día, además de evitar exponerse a las horas de mayor luz solar; usar jabones y cremas libres de alcohol, con productos naturales e hipoalergénicos, utilizar maquillaje hidratante con protección solar y con poco aroma; no exfoliar la piel; ducharse con agua templada; evitar la sauna, jacuzzi y no se recomienda cortar las cutículas en el cuidado de las uñas. Otros cuidados como los masajes deben de ser consultados al oncólogo de referencia puesto que su idoneidad o no dependen tanto de las características del paciente como de las del tratamiento que siga.

Si pensamos que no estamos preparad@s para abordar estos temas con más profundidad, existen  programas como el de “Ponte Guapa, Te Sentirás Mejor” llevado a cabo por la Fundación Stanpa donde se realizan talleres prácticos y cuyo objetivo es ayudar a las personas en tratamiento oncológicos a que logren una imagen con la que se sientan a gusto y con mayor confianza para enfrentarse con una actitud positiva a su enfermedad. Podéis recomendar algunas webs como la de la Asociación Española de Oncología www.seor.es;  Sociedad Española de cirugía reparadora www.secpre.es ; Grupo español de pacientes con cáncer www.gepac.es y el de la asociación nacional de perfumería y cosmética www.stanpa.es

No lo olvidéis cuidar el aspecto físico no es una cuestión banal, mejora el estado de ánimo y la autoestima, y lo que es más importante, aumenta la adherencia al tratamiento médico y por tanto ayuda a la curación de nuestros pacientes.

 

 

cuidados paliativos y burnout

Hoy he estado leyendo artículos acerca del “peligro emocional” de las personas que trabajamos con pacientes en cuidados paliativos. Hablaban de que las enfermer@s y medic@s que atienden a los pacientes gravemente enfermos de cáncer están en alto riesgo de padecer burnout, fatiga emocional, estrés y depresión por  el desgaste psíquico y emocional que presenta el cuidado diario de estos pacientes y sus familias.

Según algunos estudios que he revisado el impacto y las consecuencias de estos síndromes pueden ser graves y de largo alcance. Se analizan las amenazas potenciales de estos cuidados y se resumen varias estrategias para promover el bienestar del personal sanitario que atienden a pacientes con enfermedades terminales.

En resumen, existen estrategias de autocuidado tanto en lo personal como en lo profesional que prueban el beneficio en la mitigación del burnout, de la fatiga emocional y del estrés. En algunos países las propias jefaturas o direcciones de los hospitales ponen al alcance de sus trabajadores instrumentos para poder afrontar el día a día de los cuidados a estos enfermos, por ejemplo, mediante la formación de cursos de afrontamiento del estrés, manejo de emociones, rotación de servicios de aquellas personas que lo deseen o necesiten, etc.

Todos coinciden en que una estrategia importante para el autocuidado es la de alcanzar un equilibrio en las dos dimensiones más relevantes de nuestras vidas: la profesional y la personal. Para ello, nos muestran gráficamente cómo se vería la distribución de las dimensiones de una persona en equilibrio de la de una que no. En la “La rueda de bienestar” se reconocen las siguientes dimensiones: física, intelectual, emocional, espiritual, social y laboral, y nos aconsejan que para lograr el equilibrio y evitar el burnout y otras patologias ésta debería ser la representación de las esferas para lograr el equilibrio en nuestra vida.

Wellness Wheel

 

Por otra parte, en la segunda gráfica observaríamos el desequilibrio en una de las esferas o dimensiones que podrían dañar a nuestro bienestar.

out of balance Wellness Wheel

En ella observamos que esta persona estaría dedicando demasiado tiempo y/o energía al ámbito laboral y que estaría participando en la actividad profesional en una medida que hay poco tiempo para atender a los elementos de las otras dimensiones de bienestar.

 Todos los artículos señalan la importancia del cuidado de uno mismo como base fundamental para poder cuidar con calidad a nuestros pacientes. Se dan muchos ejemplos,  y todos ellos dependen de los gustos y aficiones de cada persona: mantener un estilo de vida saludable, hacer ejercicio ( correr, nadar, tenis, bailar, yoga…), dormir lo suficiente, salir con los amigos, estar con la familia, ir al cine, leer, etc. También ponen ejemplos para integrar en la vida laboral: mejorar la comunicación, tener afinidad con los compañeros, buscar apoyo en los compañeros, trabajar en equipo, establecer límites, la práctica de auto-conciencia, etc. Todo ello, estrategias de autocuidado que nos ayudarán a mejorar nuestra salud.

Os dejo la referencia de unos artículos por si os interesa. Yo voy a seguir el ejemplo y voy a quedar para salir a cenar con mis amigas, ¡¡¡ Risoterapia asegurada!!!!

http://bit.ly/11rat4G

La Nutrición en Pacientes con Cáncer

Los pacientes con cáncer en su proceso de recuperación se enfrentan a muchos retos, uno de ellos es  el mantenimiento de un buen estado nutricional y evitar la pérdida de peso y desnutrición. Sin embargo, la investigación muestra que la mayoría de los pacientes oncológicos sufren de diversas deficiencias nutricionales.

alimentacion-prevenir-el-cancer-parte-i-L-rHUJ7C

Los profesionales sanitarios que atienden a pacientes con cáncer han de reconocer los signos de desnutrición y tienen que tener instrumentos de medida eficaces y validados con el objetivo de proporcionar una intervención nutricional precoz y eficaz para mejorar los resultados.

Este fue el tema que presenté en la sesión del pasado 9 de mayo en el Hospital Virgen de los Lirios de Alcoy; en unas sesiones que se desarrollan desde años todos los jueves y dentro del curso “Actualización en habilidades médicas y de enfermería”.

Tras la exposición se abrió un pequeño debate que,entre otras cosas, se habló de la importancia del papel de enfermería en la detección de la malnutrición y por supuesto, en todo lo relacionado con la educación para la salud referente a recomendaciones dietéticas, consejos para reducir efectos secundarios de los tratamientos, detección de problemas, etc.

También se habló de la relevancia de “trabajar en equipo” tanto a nivel médico/enfermería, como a nivel departamental dentro de un mismo hospital

Podéis visualizar la ponencia en este link:  http://bit.ly/10m2CZI