Anem a pel canvi!!

Ara que ja tenim la “vuelta al cole” i que pareix que tothom s’ha posat en marxa, he estimat oportú fer una reflexió davant els CANVIS que dintre de poc van a produir-se i que ja s’estan perfilant, al menys tal i com ens mostren alguns mitjans de comunicació.

Pareix que l’inici de la nova legislatura implicarà una nova visió i es de suposar que les persones que comencen en esta nova vigència, ho faran amb molta il·lusió i amb moltes ganes de fer-ho be.

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Jo, des de la meua modesta posició d’infermera confíe en que aquelles persones amb càrrecs de responsabilitat presten la deguda atenció (que tan necessitem i que tan necessiten els nostres pacients) al col·lectiu d’infermeria. No devem descuidar que som el col·lectiu mes nombrós del personal sanitari, i jo diria que el més oblidat quan toca prendre decisions, fixar objectius o establir estratègies que permeten augmentar la qualitat de vida del ciutadans.

Pose l’esperança en que els nous gestors planificaran propostes per a la millora de la sanitat en general i de la nostra professió  en particular, que ens posicione davant l’escenari sociosanitari actual que precisa de potenciar la promoció de la salut i la prevenció de la infermetat, però que ha de fer-ho per mitjà de la implicació del propis professionals i dels propis pacients. Només així podrem aconseguir reduir els costes sanitaris sense reduir serveis o la qualitat d’ells; millorar les prestacions sanitàries i augmentar la qualitat de vida, que és el nostre fi.

Per aconseguir-ho, la infermeria es una pesa clau de l’engranatge i es fa necessari que apareguen polítiques que potencien la millora de la professió infermera cap a l’excel·lència en les cures, promovent la investigació com a mitjà necessari i imprescindible per a l’avanç de la pròpia disciplina i amb el compromís de prestar unes cures infermers de qualitat i basades en evidència. Només així serà realitat.

Però aço com he dit, tan sol és una xicoteta opinió. En tinc més, i més ideees i sugeriments…., les voleu escoltar?

Ambito Laboral e Investigación enfermera ¿Arduo camino?

A estas alturas sería absurdo tener que remontarnos al s. XIX con Florence Nightingale para hacer constar que llevamos “siglos” desarrollando y realizando investigación. Y tampoco creo que sea necesario “recapitular” que es una de nuestras cuatro funciones como profesionales de la salud, ni recordar la importancia de la investigación para el desarrollo de la profesión enfermera. Pero en el día a día, todos estos conceptos que tenemos las enfermeras/os tan interiorizados no encuentran un verdadero camino a la práctica asistencial, o al menos sí podemos decir de forma más perentoria, que sigue siendo un arduo y difícil camino.

segregando las piedras en el camino

Esta idea de ver la investigación como un engorro ha sido mantenida a lo largo de los años, quizá porque hasta ahora hemos entendido que la razón de ser de nuestra profesión viene determinada solamente por la actividad asistencial que desarrollamos,  representada en lo que llamamos servicio o cuidados que ofrecemos a nuestros pacientes. Sin embargo, es mucho más. Nuestra disciplina ha evolucionado, se ha desarrollado y se asienta en nuevos paradigmas, donde se han introducido conceptos como la continuidad en la atención, “empowerment” (traducido como la participación, el empoderamiento del paciente), la concepción holística de la salud, la práctica basada en evidencia, la traslación de la investigación en cuidados, etc.

En nuestra profesión tenemos profesionales de enfermería cada vez más formados, con más inquietudes, con un cuerpo de conocimientos sólido y desarrollado (TAMBIEN EN INVESTIGACION), y que demandan nuevas formas de gestionar la enfermería, su presente y sobre todo su futuro.

En este sentido, el papel de los gestores sanitarios, de los responsables de enfermería de gestión y de investigación, deben también plantearse el papel que representan respecto a todos los nuevos roles profesionales y paradigmas enfermeros que se están desarrollando.

Si partimos de la base de tener profesionales bien formados y capacitados, con iniciativas y motivación por la investigación y sistemas que permiten su desarrollo, sólo tendremos que añadir estrategias de gestión adecuadas para que la investigación sea interiorizada por todos los profesionales enfermeros (cada uno en su ámbito y en su medida).

Tendremos que hacer patente que el hecho de que enfermería realice investigación, significa ganar en seguridad y calidad de los cuidados y mejorar la calidad de vida de la población a la que prestamos nuestros servicios. La evidencia científica aplicada en la labor asistencial diaria ayuda, a los profesionales de la salud en general y a las enfermeras en particular, a ser más eficientes, y, por tanto, también lo será la organización de la que formen parte, ahorrando en costes y aumentando en calidad y excelencia de servicios prestados.

Desde el punto de vista de la enfermería, algunas de las estrategias para lograr el nexo de unión perfecto entre investigación y asistencia,  deberían desarrollarse en varios frentes abarcando de lo “emocional” o cultural (actividades encaminadas a modificar creencias y mitos en cuanto a que la cultura de investigación es un obstáculo) a acciones que implementen vías adecuadas para incorporar la evidencia científica a la práctica.

Para lograr los objetivos se debería establecer una adecuada comunicación entre la organización y los profesionales de enfermería que detecte las necesidades en investigación y que permita la implicación activa de los profesionales,  estimular la cooperación entre los distintos actores, así como generar una verdadera estructura cuyo fin sea el desarrollo y el fomento de la investigación de enfermería.

Con esto no pretendo hacer “reivindicación profesional”, con esto pretendo señalar que debemos posicionarnos a la altura de lo que la sociedad nos demanda como enfermeras asistenciales, como gestoras, como investigadoras, y como los/las profesionales que prestamos cuidados; pero nuestras organizaciones deben también estar en consonancia con las demandas de sus clientes tanto internos como externos, en definitiva, deben estar a la altura de las exigencias y necesidades de la sociedad en que vivimos.

¿ Tu Hospital tiene WiFi?

Si te das una vuelta por el hospital, por las salas de Consultas, Hospital de Día o por alguna Unidad Hospitalaria, puedes hacer un cálculo de todos los dispositivos de teléfonos inteligentes y tabletas que puedes ver. Exceptuando aquellos pacientes muy mayores que poseen un teléfono exclusivo para llamadas, la mayoría tiene teléfonos móviles inteligentes.

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Los pacientes cuando ingresan o   cuando deben pasar largas horas en el hospital o en su centro de salud llevan consigo sus portátiles, su tablet o su teléfono por medio de los cuales el tiempo, tan lento en su caminar en algunas ocasiones, puede hacerse más ameno. Puedes preguntarte en ese mismo momento cuántas personas están accediendo a las redes sociales, a Facebook o Twitter, consultando un blog o mirando en internet el significado de esa “palabreja” que el doctor acaba de decir y que resulta que padece.

La evidencia sugiere que este hecho está creciendo significativamente también en nuestro sector de la salud. De hecho, la semana pasada una señora mayor me dio una reseña de un blog que según ella, debía leer, desde su cama del hospital.

Internet y los Medios de comunicación social en todas sus formas y manifestaciones han entrado en la mayor parte de la vida de nuestros pacientes y es difícil escapar. Los lugares y aplicaciones como Twitter y Facebook son de fácil acceso, y muchas personas interactúan unas con otras en todo el mundo, comparten videos, fotos y eventos de su vida. Es común ver a personas pegadas a las pantallas de sus teléfonos  y tabletas en trenes, restaurantes y salas de espera. Nuestros pacientes también. Pero, ¿están nuestros hospitales preparados para esto? ¿Poseen conexión WiFi?

Puede que para algunos gestores la conexión a internet, tener acceso vía WiFi, les parezca una frivolidad teniendo en cuenta que … están enfermos, ¿no? Pero yo creo que es una necesidad. Los pacientes no sólo “miran facebook” o “leen blogs”. Los pacientes pueden estar en contacto más fácilmente con familiares, con amigos que les alivien las largas horas que pasan en el hospital y esto a menudo es crucial para disminuir la soledad.

 

Si cada vez tenemos más blogs “sanitarios”. Si decimos que somos profesionales 2.0. Si recientes encuestas nos indican que los pacientes recibirían de buen grado el uso de los medios sociales como parte de su gestión de la enfermedad. Si avanza la telemedicina. Si es indiscutible que la explosión de los medios sociales tendrá un impacto enorme en cómo se practica la medicina, y que no podemos escapar de un futuro en el que sea posible que un paciente realice una consulta y hable con su médico por facebook o que en un hospital el “Tweetchat ‘o similar sea una normalidad. ¿Por qué nuestros hospitales no están preparados para esto? Deberíamos considerar el uso de medios sociales y el acceso a Internet en los servicios y cuidados que prestamos a nuestros pacientes.

 

En España, algunos hospitales, tanto privados como públicos, se han convertido en pioneros  en la utilización de tecnologías inalámbricas, que aumentan la rapidez de los diagnósticos y la calidad de la atención. Los centros sanitarios aprovechan ya las ventajas del uso de redes, y varios de ellos se han apuntado a la revolución WiFi.

Por supuesto, en otros países como en Reino Unido está ya instaurado. La utilización de los medios sociales está en aumento sobre todo para los pacientes que deben recibir pocas visitas o que, por sus condiciones, deben estar aislados. Esto ha tenido un impacto en los cuidados paliativos ya que pueden estar en contacto con el “mundo exterior” y  mucho más fácilmente con familiares, amigos y conocidos también al final de sus vidas como parte de una atención integral de cuidados.

El avance en las 2.0 es tal que hasta existe una web donde se tiene acceso a herramientas para dejar mensajes programados que se distribuirán a través de las redes sociales tras el fallecimiento de la persona. No es tan disparatado. Si tienes un blog, facebook, twiter , escribes e-mails, estas en linkedin y eres 2.0 lo más lógico es que te despidas de tus amigos y familiares del mismo modo. Si tienes curiosidad puedes visitar la página www.deadsoci.al

¿qué opinas? ¿Solicitamos hospitales con WiFi o nos quedamos en la cueva de Atapuerca?

PD: Como curiosidad os contaré que en mi hospital, sólo algunos profesionales tienen acceso autorizado a internet desde sus PCs. Obviamente nadie tiene WiFi. Queda mucho trabajo por hacer…

y tu… ¿Trabajas en un Hospital Magnético?

Hace semanas que me estoy volviendo a encontrar con artículos y opiniones acerca de los “hospitales magnéticos”. Para aquellos cuya imaginación les lleve lejos y estén dibujando en su mente algún hospital en forma de imán les diré que este debate no es nuevo, lleva hablándose de él desde… creo que el 2010/2012, pero que en la actualidad y debido a los recortes sanitarios y sociales ha vuelto a emerger.
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Para entender un poco de qué estamos hablando comentaré que el concepto tuvo su origen en EEUU  cuando se detectaron hospitales con una gran escasez de enfermeras que podía alcanzar el 14%, y otros donde esto no ocurría. Las autoridades pertenecientes a los Departamentos de Salud investigaron la razón por la cual unos hospitales tenían escasez de personal y otros sin embargo no. De este modo se acuñó el término de “Hospital magnético” a aquellos hospitales que  eran demandados por los profesionales de enfermería para trabajar. La literatura científica nos describe los indicadores o características que se encontraban en ellos y, entre otros factores se mencionan:

–  Satisfacción personal y profesional

–   El rol del enfermero/a en la calidad de atención al paciente

–  La descentralización de la toma de decisiones

–  El liderazgo clínico

–  La ratio  enfermera-paciente

–  La relación médic@-enfermer@

–  La autonomía y responsabilidad en el cuidado del paciente

–  La flexibilidad de los horarios de trabajo

No sé si quiero abrir un debate acerca de los hospitales magnéticos. Ahora mismo y dada la situación muchas enfermer@s estarán pensando que lo que quieren es trabajar en un hospital (magnético o para imantar) pero también creo que es ahora mismo y dada la situación económico-social, cuando no debemos perder de vista el objetivo de la excelencia en los cuidados enfermeros y tenemos que reconocer que ya que pasamos más de 1/3 de nuestra vida trabajando mejor en un entorno favorable.

Pero ¿como podemos detectar un hospital magnético? Muy sencillo responde a la pregunta ¿Qué hace tu hospital por ti? Y si consigues responder de forma satisfactoria ¡¡¡Tienes la suerte de trabajar en un Hospital Magnético!! O, ¿tal vez en una unidad hospitalaria o departamento magnético? Que cada uno se responda.

Personalmente mi entorno laboral no es todo lo magnético que me gustaría pero reconozco en él “personas magnéticas”. Profesionales que a pesar de obtener a cambio pocas recompensas están comprometidos con la excelencia en los cuidados, la investigación, la difusión del conocimiento o simplemente, con dar mayor calidad en los cuidados que ofrecen día a día a pesar de las circunstancias.

Soy consciente que la enfermería ha avanzado mucho pero estamos en una situación de estancamiento y de peligro de retroceso al amparo de la crisis sin olvidar que lo que realmente peligra son los CUIDADOS DE CALIDAD así que reflexionemos. Entre ¿qué hace tu hospital por ti? Y ¿qué haces tú por tu hospital? debemos tender un puente para alcanzar entornos magnéticos que ayuden a alcanzar un mayor estado de salud de la población que atendemos.

¿Qué te parece? ¿apuestas por la excelencia en el cuidado para poder llegar a decir “Yo trabajo en un Hospital Magnético”?

 

 

HOY NO HE SIDO UNA BUENA ENFERMERA

Ayer fue un día de trabajo horrible. Teníamos la planta llena y además del trabajo habitual y protocolizado de cada día tuvimos cambios de parte a última hora, tres quirófanos por la mañana, cuatro por la tarde, correr por un sangrado, pacientes que entran en fase terminal, curas, cambios de tratamientos con múltiples técnicas a las 15.00h, traslados a Valencia, traslados de Valencia, ingresos programados, ingresos de urgencias, altas a las 19.00h… logramos sobrevivir con la ayuda de nuestras auxiliares. ¿Lo más lamentable? A las 19.45h. cuando estaba repartiendo medicación y entré a una habitación donde está ingresado un paciente de oncología me dijo:

– “¿qué te ha pasado hoy? las únicas veces que has entrado a mi habitación ha sido cuando me has dado la medicación y corriendo. Hoy ni te he visto”.

Y cuando te entran ganas de decirle (y hasta de gritar) que ya no puedes más, que llevas todo el día corriendo, intentando llegar a todo, con un gran estrés mental poniendo dieciséis sentidos para no cometer un error, le miras a los ojos y te das cuenta que sí, que tiene razón que hoy no has sido una buena enfermera, porque has descuidado a un paciente que hoy no ha tenido fiebre, ni ha sangrado, ni tenía una herida para curar, ni la tensión alta…,  pero que ha estado sentado en su sillón preocupado porque está pendiente del resultado de una prueba que le diga si tiene cáncer y pendiente de que su vida tome un camino arduo y duro para seguir luchando por vivir… Le sigues mirando a los ojos y  le dices “tienes razón, hoy no te he preguntado ni cómo estás. Espero poder compensarte mañana” y te das media vuelta y sigues repartiendo y administrando medicación con una sensación de vacío en el estómago, sabiendo que deberías quedarte hablando con él porque sus palabras sólo reflejan la necesidad del paciente de que alguien le pregunte ¿cómo estás? ¿cómo te sientes?, la necesidad de “Ser Escuchado”; pero sabiendo también que tu jornada finaliza y que debes terminar tu trabajo. Y cuentas el relevo y regresas a casa pensando si podrías haber hecho algo diferente para que ese paciente no se sintiera tan desprotegido hoy.

Y regreso a casa sabiendo que hoy NO he sido una buena enfermera

Cáncer y Belleza ¿son incompatibles?

A algunas personas les puede parecer una frivolidad que nos estemos preocupando de la belleza o de estar guapas cuando nos han diagnosticado cáncer y estamos luchando para ganar la batalla pero no hay que olvidar (y muchos estudios lo avalan) que el aspecto físico puede influir a la hora de afrontar de forma más positiva una enfermedad. También es cierto que muchas pacientes a la hora de empezar un tratamiento contra el cáncer precisan de consejos y asesoramiento de temas estéticos y de cuidados físicos. ¿Por qué no incluirlos entonces en nuestros cuidados enfermeros?

El cuidado del cuerpo se refleja en la mente y por tanto en el estado psicológico en el que nos encontramos por lo que como profesionales deberíamos profundizar en los aspectos relacionados con los cambios que se producen durante la enfermedad también a nivel estético. Minimizar el cambio estético eleva la autoestima del paciente y contribuye a aumentar su calidad de vida.

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Sabemos que tanto la quimioterapia como la radioterapia (sin olvidar la menos importante cirugía) tienen efectos secundarios que alterarán la imagen corporal y que existen pautas que nos ayudarán a disminuir los efectos negativos de estos. El cabello, las cejas y pestañas, las uñas, la piel, son aspectos que cuidados, mejoran el aspecto físico y por tanto ayudan a encontrarse mejor. Las personas que reciben tratamiento para su cáncer pueden adaptar algunos consejos para mejorar su imagen física. Es importante también contar con la ayuda de esteticistas y peluqueros especializados en el tema que nos ayuden en el proceso de curación.

Algunos consejos son generales para todos como: usar una crema protectora de sol con un filtro solar alto (SPF50) durante el día, además de evitar exponerse a las horas de mayor luz solar; usar jabones y cremas libres de alcohol, con productos naturales e hipoalergénicos, utilizar maquillaje hidratante con protección solar y con poco aroma; no exfoliar la piel; ducharse con agua templada; evitar la sauna, jacuzzi y no se recomienda cortar las cutículas en el cuidado de las uñas. Otros cuidados como los masajes deben de ser consultados al oncólogo de referencia puesto que su idoneidad o no dependen tanto de las características del paciente como de las del tratamiento que siga.

Si pensamos que no estamos preparad@s para abordar estos temas con más profundidad, existen  programas como el de “Ponte Guapa, Te Sentirás Mejor” llevado a cabo por la Fundación Stanpa donde se realizan talleres prácticos y cuyo objetivo es ayudar a las personas en tratamiento oncológicos a que logren una imagen con la que se sientan a gusto y con mayor confianza para enfrentarse con una actitud positiva a su enfermedad. Podéis recomendar algunas webs como la de la Asociación Española de Oncología www.seor.es;  Sociedad Española de cirugía reparadora www.secpre.es ; Grupo español de pacientes con cáncer www.gepac.es y el de la asociación nacional de perfumería y cosmética www.stanpa.es

No lo olvidéis cuidar el aspecto físico no es una cuestión banal, mejora el estado de ánimo y la autoestima, y lo que es más importante, aumenta la adherencia al tratamiento médico y por tanto ayuda a la curación de nuestros pacientes.

 

 

cuidados paliativos y burnout

Hoy he estado leyendo artículos acerca del “peligro emocional” de las personas que trabajamos con pacientes en cuidados paliativos. Hablaban de que las enfermer@s y medic@s que atienden a los pacientes gravemente enfermos de cáncer están en alto riesgo de padecer burnout, fatiga emocional, estrés y depresión por  el desgaste psíquico y emocional que presenta el cuidado diario de estos pacientes y sus familias.

Según algunos estudios que he revisado el impacto y las consecuencias de estos síndromes pueden ser graves y de largo alcance. Se analizan las amenazas potenciales de estos cuidados y se resumen varias estrategias para promover el bienestar del personal sanitario que atienden a pacientes con enfermedades terminales.

En resumen, existen estrategias de autocuidado tanto en lo personal como en lo profesional que prueban el beneficio en la mitigación del burnout, de la fatiga emocional y del estrés. En algunos países las propias jefaturas o direcciones de los hospitales ponen al alcance de sus trabajadores instrumentos para poder afrontar el día a día de los cuidados a estos enfermos, por ejemplo, mediante la formación de cursos de afrontamiento del estrés, manejo de emociones, rotación de servicios de aquellas personas que lo deseen o necesiten, etc.

Todos coinciden en que una estrategia importante para el autocuidado es la de alcanzar un equilibrio en las dos dimensiones más relevantes de nuestras vidas: la profesional y la personal. Para ello, nos muestran gráficamente cómo se vería la distribución de las dimensiones de una persona en equilibrio de la de una que no. En la “La rueda de bienestar” se reconocen las siguientes dimensiones: física, intelectual, emocional, espiritual, social y laboral, y nos aconsejan que para lograr el equilibrio y evitar el burnout y otras patologias ésta debería ser la representación de las esferas para lograr el equilibrio en nuestra vida.

Wellness Wheel

 

Por otra parte, en la segunda gráfica observaríamos el desequilibrio en una de las esferas o dimensiones que podrían dañar a nuestro bienestar.

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En ella observamos que esta persona estaría dedicando demasiado tiempo y/o energía al ámbito laboral y que estaría participando en la actividad profesional en una medida que hay poco tiempo para atender a los elementos de las otras dimensiones de bienestar.

 Todos los artículos señalan la importancia del cuidado de uno mismo como base fundamental para poder cuidar con calidad a nuestros pacientes. Se dan muchos ejemplos,  y todos ellos dependen de los gustos y aficiones de cada persona: mantener un estilo de vida saludable, hacer ejercicio ( correr, nadar, tenis, bailar, yoga…), dormir lo suficiente, salir con los amigos, estar con la familia, ir al cine, leer, etc. También ponen ejemplos para integrar en la vida laboral: mejorar la comunicación, tener afinidad con los compañeros, buscar apoyo en los compañeros, trabajar en equipo, establecer límites, la práctica de auto-conciencia, etc. Todo ello, estrategias de autocuidado que nos ayudarán a mejorar nuestra salud.

Os dejo la referencia de unos artículos por si os interesa. Yo voy a seguir el ejemplo y voy a quedar para salir a cenar con mis amigas, ¡¡¡ Risoterapia asegurada!!!!

http://bit.ly/11rat4G

La Nutrición en Pacientes con Cáncer

Los pacientes con cáncer en su proceso de recuperación se enfrentan a muchos retos, uno de ellos es  el mantenimiento de un buen estado nutricional y evitar la pérdida de peso y desnutrición. Sin embargo, la investigación muestra que la mayoría de los pacientes oncológicos sufren de diversas deficiencias nutricionales.

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Los profesionales sanitarios que atienden a pacientes con cáncer han de reconocer los signos de desnutrición y tienen que tener instrumentos de medida eficaces y validados con el objetivo de proporcionar una intervención nutricional precoz y eficaz para mejorar los resultados.

Este fue el tema que presenté en la sesión del pasado 9 de mayo en el Hospital Virgen de los Lirios de Alcoy; en unas sesiones que se desarrollan desde años todos los jueves y dentro del curso “Actualización en habilidades médicas y de enfermería”.

Tras la exposición se abrió un pequeño debate que,entre otras cosas, se habló de la importancia del papel de enfermería en la detección de la malnutrición y por supuesto, en todo lo relacionado con la educación para la salud referente a recomendaciones dietéticas, consejos para reducir efectos secundarios de los tratamientos, detección de problemas, etc.

También se habló de la relevancia de “trabajar en equipo” tanto a nivel médico/enfermería, como a nivel departamental dentro de un mismo hospital

Podéis visualizar la ponencia en este link:  http://bit.ly/10m2CZI

 

sobre horarios y obligaciones

Leyendo artículos y buscando información he encontrado un artículo en un blog de lo más interesante. Se titula “LA ENFERMERA QUE SALE ANTES DEL TRABAJO COMETE UN DELITO Y MÁS”. Habla de las enfermer@s y/o auxiliares que salen del trabajo <un poco antes>, aunque podríamos extenderlo a cualquier estamento que trabaja en el ámbito sanitario y a cualquier horario, como entrar un poco más tarde.

El Post comenta que su objetivo es informar al colectivo de enfermería cómo la ley analiza ese comportamiento y resalta que la ignorancia de no conocerlo no puede escusar ni legitimar. Según el post estos comportamientos de “salir antes o entrar después” vulnerarían el código penal y las normas estatutarias y laborales y señala que de todo lo más importante es que afectan a la seguridad del paciente.

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Desde mi punto de vista el artículo debería abordarse también desde el prisma económico porque una persona que entre a trabajar 30′ después y salga 30′ antes en un turno de mañanas por ejemplo, dejaría de realizar 240h al año. Horas que son remuneradas y muy poco productivas.

También se debería profundizar un poco más en la forma que estos comportamientos afectan a la calidad de nuestros servicios y  a la seguridad del paciente que realmente es el que importa y por el que hemos de trabajar con eficacia, eficiencia y efectividad, añadiendo la profesionalidad, una pizca de vocación y muchas dosis de buen humor.

PD: si queréis leer el artículo original lo encontraréis en http://defensordelaenfermera.blogspot.com.es/2013/04/la-enfermera-que-sale-antes-del-trabajo.html